Es menester del gobierno entrante, reducir el aparato estatal, fomentar la inversión privada y pública en Infraestructura y sobre todo, fortalecer las instituciones con una meritocracia enfocada en acabar de raíz con la corrupción mediante una reingeniería ejemplar y atacar la criminalidad con toda la fuerza de la ley, sin ninguna contemplación. No necesitamos más normas, necesitamos que se cumplan las que ya existen.
Es en ese sentido que la presidente electa, Keiko Fujimori Higuchi, tendrá que hilar muy fino a partir del 28 de julio ante un Congreso Bicameral. En este no tendrá mayoría y tendrá que usar la inteligencia para formar consenso con todos los grupos políticos y sociedad civil para poder gobernar en beneficio de todos los peruanos. Deberá en su gestión, poner especial énfasis en las regiones más remotas y olvidadas, las que sólo esperan un trato que demuestre igualdad de oportunidades (cumpliendo sus promesas electorales), como lo señala nuestra Constitución basada en una Economía Social de Mercado y no en una Economía de Libre Mercado, donde son los Monopolios los que se llevan la riqueza e impiden la verdadera industrialización del país.
Es imperativo empezar con la Reforma del Estado que entiendo no se va a solucionar en 5 años de Gobierno, pero por lo menos sentar las bases para que las futuras generaciones se vean beneficiadas, las cuales claman a gritos empleo, salud y educación dignas.
Es menester del gobierno entrante, reducir el aparato estatal, fomentar la inversión privada y pública en Infraestructura y sobre todo, fortalecer las instituciones con una meritocracia enfocada en acabar de raíz con la corrupción mediante una reingeniería ejemplar y atacar la criminalidad con toda la fuerza de la ley, sin ninguna contemplación. No necesitamos más normas, necesitamos que se cumplan las que ya existen.
Tenemos que adoptar la filosofía de trabajar con “políticas de estado”, que han dado excelentes resultados en varios países, permitiendo su crecimiento y desarrollo. Estas políticas, trascienden a las decisiones del gobierno de turno y deben ser de obligatorio cumplimiento por el tiempo estipulado.
Debemos posicionarnos como un país modelo en América Latina y el mundo;y saber ubicarnos en las corrientes de la geopolítica, diversificando nuestras inversiones abriéndonos a los diversos mercados para convertirnos en un verdadero Hub global.