PDC

PDC DEL PERÚ

Perú: País de Cultura Reactiva, Mas No Preventiva

Es momento de un gran cambio.

Foto de Fernando Fauché Gonzalez

Autor

Fernando Fauché Gonzalez

Secretario Nacional de Comunicaciones y TI

Publicado el 30 de July de 2026

El Perú enfrenta un problema crónico en la ejecución de obras de infraestructura: una alta tasa de paralización y demoras significativas en los plazos de entrega. Este artículo sostiene que la raíz de este problema no es meramente técnica o económica, sino fundamentalmente cultural. Se argumenta que el país opera bajo una lógica de gestión reactiva, que actúa para solucionar problemas una vez que estos han ocurrido, en lugar de una cultura preventiva que anticipe los riesgos y gestione los proyectos de manera proactiva. A través del análisis de casos en la costa, sierra y selva, se evidencia cómo la falta de previsión, agravada por una burocracia estatal ineficiente y un marco legal desfasado, conduce a la interrupción de obras vitales. Finalmente, se proponen líneas de acción para una transición hacia una cultura de gestión pública basada en la prevención y la eficiencia.
Este es un análisis de las causas estructurales detrás de la lentitud y paralización de las obras de infraestructura en el Perú

1. Introducción: El Diagnóstico de una Parálisis
La inversión en infraestructura es un motor clave para el desarrollo de un país. Sin embargo, en el Perú, este motor frecuentemente se atasca. Datos de la Contraloría General de la República a inicios de 2026 revelan una situación alarmante: 12,575 proyectos de inversión se encuentran paralizados, con un compromiso financiero que supera los S/ 21,000 millones de soles. Esta cifra refleja que casi la mitad (47%) de las obras públicas en el país están detenidas o sin iniciar.

¿A qué se debe esta crisis? Si bien la corrupción y la falta de planificación financiera son causas recurrentes, este artículo propone que el problema es más profundo y está arraigado en una cultura de gestión reactiva. Esta cultura se caracteriza por actuar después del accidente, la emergencia o la crisis, en lugar de anticiparse a ellos . Es la lógica del "aprender por dolor", donde la corrección de fallas solo ocurre cuando ya han tenido consecuencias.

2. La Cultura Reactiva como Principal Obstáculo
La diferencia fundamental entre una gestión exitosa y una fallida en proyectos de infraestructura radica en su enfoque cultural. En el entorno peruano, predomina la lógica reactiva, lo que genera una serie de comportamientos contractuales y operativos que conducen al fracaso.

En un modelo de gestión tradicional reactiva, los equipos de trabajo tienden a "esperar evidencia" o "validar internamente" antes de comunicar un riesgo potencial, evitando la "exposición". Esta demora transforma un riesgo gestionable en un conflicto potencial y, finalmente, en un problema que detiene la obra. Las decisiones se toman de manera informal, mediante acuerdos verbales o correos no estructurados. Esto genera una brecha crítica entre lo que el contrato exige y la realidad operativa, convirtiéndose en fuente de disputas futuras.

Un ejemplo claro de esta cultura reactiva es el manejo del riesgo en la planificación. El contrato NEC (Nuevo Modelo de Contratación), que promueve la colaboración y la gestión proactiva, establece en su Cláusula Principal 15 (Early Warning) que el riesgo debe ser comunicado tan pronto como es identificado. Sin embargo, bajo la cultura reactiva, el programa de obra se trata como un mero "entregable de cumplimiento" y no como una herramienta viva de gestión, como lo exige el modelo NEC. Sin un programa actualizado, no existe una base objetiva para evaluar retrasos, impactos o compensaciones, lo que precipita la paralización.

3. Manifestaciones por Regiones: Costa, Sierra y Selva
Esta cultura reactiva se manifiesta de manera diferencial en las tres regiones naturales del país, pero con consecuencias igualmente devastadoras.

3.1. Costa: El Caso del Fenómeno de El Niño
La costa peruana es el escenario más evidente de la lógica reactiva. La recurrencia del Fenómeno de El Niño (FEN) es un hecho conocido y predecible, con impactos devastadores en forma de inundaciones y huaicos. Sin embargo, la respuesta del Estado y la sociedad ha sido históricamente reactiva.

Las obras de infraestructura para mitigar el impacto del FEN, como drenajes, defensas ribereñas y sistemas de alcantarillado, suelen iniciarse o acelerarse después de que un evento devastador ha ocurrido. La planificación y ejecución de estas obras críticas carecen de la anticipación necesaria. En lugar de un programa permanente de mantenimiento y construcción preventiva, se activan recursos de emergencia y se declaran estados de excepción para atender la crisis. Esta lógica no solo es más costosa, sino que deja a la población expuesta a ciclos recurrentes de desastre, reconstrucción y nueva vulnerabilidad.

3.2. Sierra: La Parálisis de la Infraestructura Vial y de Riego
En la sierra, la cultura reactiva se observa en la ejecución de proyectos de infraestructura vial y de riego, esenciales para el desarrollo productivo. Frecuentemente, estos proyectos se conciben y diseñan sin un adecuado estudio de suelos, de impacto ambiental o de sostenibilidad financiera a largo plazo. La "necesidad política" de inaugurar una obra prima sobre la planificación técnica.

Cuando los problemas emergen —como deslizamientos, derrumbes por lluvias intensas o inestabilidad del terreno—, la respuesta es reactiva: se asignan presupuestos para reparaciones de emergencia, que a menudo se convierten en soluciones temporales y costosas. Esta dinámica, alimentada por una cultura de "aprender por dolor" , impide el desarrollo de infraestructura resiliente y sostenible en la región andina.

3.3. Selva: La Complejidad del Entorno y la Fragilidad Administrativa
En la selva, la lentitud y paralización de obras se ve agravada por la complejidad geográfica y la fragilidad administrativa. Los proyectos de carreteras, puentes y saneamiento básico se enfrentan a la dificultad de acceso, la alta pluviosidad y la necesidad de respetar territorios de comunidades nativas y áreas protegidas.

La cultura reactiva aquí se traduce en una subestimación de estos factores en la fase de planificación. La falta de estudios de impacto ambiental y social rigurosos conduce a conflictos y a la posterior paralización de obras por mandatos judiciales. La ausencia de un diálogo preventivo con las comunidades, que anticipe y gestione las demandas sociales, se convierte en un freno que detiene la inversión. La burocracia estatal, con sus procedimientos lentos y rígidos, se convierte en un aliado de la inacción .

4. El Rol de la Burocracia y el Marco Legal
La cultura reactiva no opera en el vacío. El Estado peruano, con su burocracia y marco legal, actúa como un catalizador de esta ineficiencia.

4.1. La Burocracia Estatal: Un Sistema que Frena
La burocracia estatal, en su sentido más crítico, se define como una "administración ineficiente a causa del papeleo, la rigidez y las formalidades superfluas" . En el contexto de las obras públicas, esto se traduce en procedimientos de contratación y aprobación de proyectos excesivamente largos y complejos. La multiplicidad de instancias de control y la rigidez en los procesos de transferencia de recursos —como se evidencia en el caso de los gobiernos regionales y locales que reclaman al Ministerio de Economía y Finanzas la falta de transferencia de fondos para obras ya aprobadas— son un caldo de cultivo para la paralización.

Esta sobrecarga administrativa tiene un efecto directo en la cultura de gestión. Como señalan los expertos, cuando gran parte del tiempo de los profesionales se consume en tareas documentales y de cumplimiento de formalidades, la capacidad para desplegar una cultura preventiva —que requiere de inspecciones, identificación de peligros y liderazgo visible— simplemente "no tiene espacio para existir" .

4.2. Leyes "Freno": Un Marco Legal Desincentivador
El marco legal de contrataciones del Estado, en lugar de facilitar la inversión, a menudo se convierte en un sistema de control que desincentiva la gestión proactiva. La excesiva regulación y el temor a ser sancionado por "falta de probidad" llevan a los funcionarios a priorizar el cumplimiento formal de los procedimientos por encima de la eficiencia en la ejecución de las obras.

Se requiere un cambio de paradigma legal y contractual. Se necesita transitar de un modelo de control administrativo-presupuestario a uno basado en el control técnico y contractual. Esto implica dotar a los equipos de obra de herramientas flexibles, como el modelo NEC, y capacitarlos en su uso, para que puedan gestionar los riesgos de manera preventiva en lugar de simplemente reportarlos cuando ya son problemas.

5. Conclusiones: Hacia una Cultura Preventiva
El problema de la lentitud y paralización de las obras de infraestructura en el Perú es, en esencia, un problema cultural. La predominancia de una cultura reactiva, que actúa ante la crisis en lugar de anticiparse a ella, genera un ciclo de ineficiencia que cuesta miles de millones de soles y, lo que es peor, vidas humanas y oportunidades de desarrollo. La transición a una cultura preventiva requiere de un cambio de mentalidad en todos los niveles del Estado y la sociedad. Esto implica:

1. Planificar y Gestionar el Riesgo: Incorporar la gestión de riesgos no como un requisito formal, sino como un eje central de la planificación y ejecución de proyectos, especialmente en regiones vulnerables como la costa ante el FEN.

2. Modernizar el Estado: Reducir la burocracia ineficiente que consume tiempo y recursos, y simplificar los procesos de contratación y transferencia de fondos para que sean ágiles y flexibles.

3. Reformar el Marco Legal: Promover un nuevo modelo de contratación pública que incentive la colaboración, la transparencia y la gestión proactiva, en lugar de un sistema basado en el control y la desconfianza.

4. Formar Capital Humano: Invertir en la capacitación de los funcionarios y profesionales del sector público en herramientas de gestión moderna, como el modelo NEC, para que puedan implementar una cultura de gestión basada en la prevención y la eficiencia.

Mientras el Perú no rompa con la lógica de "aprender por dolor" y no adopte una cultura de "aprender por gestión" , la parálisis de sus obras de infraestructura seguirá siendo un lastre para su desarrollo.